BCE ve «nubarrones», posible desaceleración mayor

La economía de la zona euro continúa avanzando pero una desaceleración más pronunciada es posible y la incertidumbre política en lugares como Italia podría socavar la confianza, dijeron el jueves los responsables del Banco Central Europeo (BCE).

El estímulo del BCE ha alimentado una recuperación de cinco años y los banqueros centrales han estado preparando a los mercados para la finalización de un esquema de compras de bonos por 2,55 billones de euros.

Pero una imprevista desaceleración de la economía de la zona euro, las tensiones comerciales globales y los temores sobre los nuevos planes de gasto del gobierno italiano podrían trabar la iniciativa del BCE.

Minimizando las preocupaciones, el organismo argumentó que el crecimiento continuaba sólido y con una base amplia pero advirtió que una desaceleración más pronunciada era posible, en parte debido a las crecientes restricciones de la capacidad productiva.

“Hubo señales de debilitamiento de la demanda que requirieron monitorización”, dijo el BCE en las minutas de su encuentro de abril. “Por lo tanto, no se podría descartar un debilitamiento más pronunciado de la demanda, notablemente relacionado con factores externos”.

“La moderación en el crecimiento parece ser generalizada en cuanto a países y sectores”, agregaron las minutas.

Diferentes indicadores, desde datos del producto interno bruto hasta los sondeos de gerentes de compras, apuntan a una desaceleración mayor en la zona euro. La pregunta es si la actividad se aplanará a un ritmo menor o si hay una mayor debilidad en camino, después de que el crecimiento subió a niveles insostenibles al comienzo del año.

Por ahora, los funcionarios han restado importancia a los temores, sosteniendo que la expansión sigue por encima del potencial del bloque de 19 países, por lo que el BCE de todos modos podría terminar las compras de activos antes del cierre del año, pues continuarían acumulándose presiones inflacionarias.

Pero hablando en privado, afirman que la desaceleración podría significar que un primer aumento de tasas llegue más tarde de lo que se prevé actualmente, mientras que el sendero de las tasas de interés en general sería más bajo dado que el BCE no puede permitirse un ajuste mayor de las condiciones financieras.

Los mercados han aplazado las expectativas de subidas de tasas desde abril próximo a junio de 2019 pero los analistas encuestados por Reuters aún prevén que las adquisiciones de bonos terminen este año después de una breve reducción gradual.

Con un nuevo gobierno antisistema cerca de asumir el poder en Italia con promesas de recortar impuestos y aumentar el gasto, el economista jefe del BCE Peter Praet también enfatizó que existen “nubarrones” en el horizonte. Incluyen los planes de la coalición para aflojar la política fiscal y deshacer una reforma de pensiones, junto con las tensiones comerciales internacionales más en general.

Fuente: Reuters

Los comentarios están cerrados.