S&P 500 finaliza el año sin variaciones, temores desaceleración persisten en el 2012

El índice S&P 500 finalizó el 2011 casi sin variaciones. En la sesión del viernes el Dow Jones perdió 70,99 puntos o un 0,58 por ciento, y terminó a 12.216,05 unidades, en base a los últimos datos disponibles. En tanto, el Standard & Poor’s 500 cayó 5,49 puntos o un 0,43 por ciento, a 1.257,53 unidades, y el índice Nasdaq Composite perdió 8,59 puntos o un 0,33 por ciento, a 2.605,15

Ante la escalada de la crisis de deuda, las revueltas políticas alrededor del mundo, y el desmoronamiento de la credibilidad crediticia en las principales naciones industriales, el 2011 fue un año difícil para saber dónde invertir.

A pesar del desempeño plano del S&P este año, hubo 66 días de operaciones en que las acciones se movieron en un rango de un 2 por ciento. En el 2008, cuando colapsó Lehman Brothers durante la crisis financiera global, hubo más de 130 días de operaciones en que las acciones oscilaron de igual forma.

El S&P 500 terminó el viernes con un descenso del 0,01 por ciento en el año. En contraste, el índice MSCI de las acciones mundiales cayó un 9 por ciento y el FTSEurofirst 300 cedió casi un 11 por ciento.

Los estrategas dicen que el mercado bursátil de Estados Unidos podría verse beneficiado por un razonable crecimiento económico y por atractivas valoraciones de mercado. El S&P 500 estaría subiendo un 6 por ciento para fines de 2012, según sondeos recientes realizados por los estrategas de Wall Street.

Muchos economistas consideran que la zona euro ya está en recesión. Pronostican que las economías de las 17 naciones del bloque se estancarán en el 2012, tras contraerse en el cuarto trimestre de este año y en el primero trimestre del próximo.

Los inversores están preocupados porque Italia y España tendrán que seguir refinanciando los préstamos a niveles insostenibles a principios del próximo año, lo que podría hacer escalar la crisis.

La correlación entre el mercado bursátil de Estados Unidos y el euro se disparó en el 2011 en momentos en que los inversores ligaban sus apuestas a los activos de riesgo a las oscilaciones del euro. Esa tendencia cedió cuando las acciones se recuperaron cerca de fin de año, pero es probable que vuelva a avivarse.

Hasta el momento, la economía de Estados Unidos ha mantenido un ritmo de crecimiento moderado. Los economistas esperan que se expanda alrededor de un 2,1 por ciento el año próximo, pero no está claro cómo una desaceleración en el resto del mundo afectaría a la economía en Estados Unidos.

Fuente: Agencias

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