Irlanda logra rescate con miras a estabilidad europea

Irlanda solicitó el domingo un rescate internacional para responder a su crisis bancaria y presupuestaria, el segundo programa de asistencia en la zona euro este año mientras Bruselas actúa para proteger la estabilidad financiera europea.

“Las autoridades europeas han aceptado nuestra solicitud”, dijo el primer ministro Brian Cowen. “Preveo que el acuerdo se defina en breve, dentro de las próximas semanas”.

El tamaño del rescate de parte de la Unión Europea (UE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI) aún debe negociarse, pero probablemente sea menor que el rescate para Grecia de mayo pasado.

“Yo diría que estamos hablando de entre 80.000 y 90.000 millones de euros (110.000-123.000 millones de dólares)”, dijo una fuente de la UE, agregando que esta suma incluiría dinero para apoyar al sector bancario irlandés.

El comisario de Asuntos Económicos y Monetarios de la UE, Olli Rehn, dijo que expertos de la Comisión Europea, el Banco Central Europeo (BCE) y el FMI prepararían un paquete de préstamos de tres años para el fin de mes.

“Se requiere proveer asistencia a Irlanda para salvaguardar la estabilidad financiera en Europa”, señaló Rehn.

“El programa bajo preparación tratará tanto los desafíos fiscales de la economía irlandesa como las potenciales futuras necesidades de capital del sector bancario, de una manera decidida”, agregó.

El BCE dijo que la ayuda sería provista bajo “fuertes condicionamientos de política”.

Funcionarios de política económica de la UE han temido que los problemas de Irlanda puedan extenderse a otros miembros de la zona euro con grandes déficits presupuestarios como España y Portugal, amenazando con una crisis sistémica.

En Berlín, el ministro de Finanzas alemán, Wolfgang Schaeuble, descartó el riesgo de que la crisis de Irlanda pueda contagiar a otras economías más débiles en el bloque.

“Si ahora encontramos la respuesta correcta al problema irlandés, entonces hay grandes posibilidades de que no habrá efectos de contagio”, aseguró a la cadena de televisión ZDF.

Los bancos irlandeses, al borde del colapso por su exposición al sector inmobiliario y de construcción que se derrumbó tras la crisis financiera mundial, tienen una creciente dependencia de los fondos del BCE y sufrieron un éxodo de depósitos durante los últimos seis meses.

En mayo, la UE y el FMI lanzaron un paquete de rescate europeo de 110.000 millones de euros, el primero para un país de la zona euro, que apuntó a evitar que Grecia cayera en la bancarrota.

A cambio, Atenas prometió fuertes medidas de austeridad que provocaron grandes protestas en las calles.

El rendimiento de los bonos soberanos se ha disparado durante la actual crisis, lo que supone que el Estado podría tener que pagar tasas de interés prohibitivamente altas para préstamos comerciales.

Fuente: Reuters

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