Fed dejaría política monetaria estable pese a riesgos externos

La Reserva Federal de Estados Unidos se tomaría un respiro de las medidas de estímulo monetario el miércoles, aunque podría comenzar a preparar el terreno para medidas posteriores en medio de las turbulencias en los mercados financieros globales.

El debate de la Fed sobre el rumbo de la política monetaria, que incluye la posibilidad de atar la tasa de interés a metas explícitas de inflación y desempleo, se produce en un conflictivo escenario global y con una economía estadounidense lejos de estar completamente sana.

El llamado de Grecia a sostener un referendo sobre el más reciente acuerdo de rescate de la zona euro redujo las esperanzas de que Europa finalmente pueda resolver su crisis de deuda y envió a los mercados bursátiles a una espiral descendente.

La recuperación estadounidense, por su parte, sigue anémica y podría verse afectada si la zona euro fracasa en contener su crisis.

El último informe de la firma ADP mostró poco antes de que la Fed reanudara su encuentro que los empleadores estadounidenses crearon 110.000 empleos en octubre, mientras que el Instituto de Gerencia y Abastecimiento dijo el martes que el sector manufacturero estadounidense se desaceleró fuertemente el mes pasado.

La economía estadounidense creció a un ritmo anual del 2,5 por ciento en el tercer trimestre, una importante mejora respecto a la tasa del 1,3 por ciento del segundo trimestre, pero todavía muy leve para lograr una baja en la tasa de desempleo del país, actualmente en un 9,1 por ciento.

La modesta recuperación estadounidense le da espacio a la Fed para hacer una pausa mientras medita ideas como fijar metas concretas de inflación y desempleo o lanzar otra ronda de compra de activos.

Un cambio hacia un nuevo marco de comunicaciones es otra opción que la Fed considera. En esa dirección, podría ofrecer pistas sobre dónde se ubica su debate interno mediante cambios a su declaración post-reunión o a través del presidente de la Fed, Ben Bernanke.

En medio de una débil recuperación, la Fed decidió en septiembre embarcarse en un programa para vender 400.000 millones de dólares en bonos del Tesoro a corto plazo e invertir el dinero en bonos a mayor plazo, en un esfuerzo para mantener bajas las tasas de interés del mercado.

Fuente: Reuters

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