Funcionarios de la Fed dicen no a nueva compra bonos

La expectativa de que el moderado crecimiento económico de Estados Unidos seguirá creando trabajo está alimentando el optimismo entre las autoridades de Reserva Federal de que no será necesario recurrir a una controversial tercera ronda de compra de bonos para estimular la recuperación.

Un trío de funcionarios de la Fed -el presidente de la Fed de San Francisco, John Williams, el presidente de la Fed de Atlanta, Dennis Lockhart, y el presidente de la Fed de Filadelfia, Charles Plosser- habló con una desacostumbrada unidad en Santa Bárbara el jueves, rechazando un mayor alivio económico a menos que la economía da un giro para peor.

La unidad fue lo más sorprendente porque los tres representan el espectro completo de la política de la Fed, desde el moderado Williams, considerado entre los más enfocados en el crecimiento del empleo de la Fed, hasta Plosser, uno de los miembros de la línea más dura contra la inflación de la Reserva Federal.

La tasa de desempleo, que ha bajado en los últimos meses, tendría que estar atascada por encima del 8 por ciento, “no sólo por unos pocos meses” para exigir una tercera ronda de alivio cuantitativo, dijo Williams a periodistas después de que los tres hablaron en un histórico teatro del centro.

“Nuestra política está correctamente calibrada”, dijo. “No estoy a favor de una tercera compra de bonos en estos momentos”.

“Yo no encontraría a la tercera compra de bonos una buena opción de política”, dijo Plosser, y agregó que una crisis en Europa o una fuerte caída en la inflación podría provocar un cambio en su punto de vista, pero que ninguno de estos eventos están en su pronóstico.

“Estoy de acuerdo con eso”, dijo Lockhart, quien es considerado un moderado. Mayor alivio es “una opción real, pero una opción que se mantiene en reserva para circunstancias más graves de las que ahora se enfrentan”, dijo.

La Fed ha mantenido las tasas de interés cerca de cero por más de tres años, y ha comprado 2,3 billones de dólares en valores a largo plazo en una campaña sin precedentes para estimular el crecimiento y reactivar la economía tras la peor recesión en décadas. Las compras de bonos fueron criticadas por los políticos en el país y en el extranjero porque se consideraba que las políticas podrían encender la inflación.

Sin embargo, la recuperación, especialmente en los puestos de trabajo, ha sido lenta y el crecimiento económico ha sido irregular, lo que llevó al banco central a decir que espera mantener tasas “excepcionalmente bajas” por lo menos hasta fines del 2014.

El presidente de la Fed, Ben Bernanke, ha dejado la puerta abierta para más compras de activos, pero ha dejado claro que no quiere que la inflación, ahora cerca de su meta de 2 por ciento, aumente mucho más.

DIVIDIDOS EN PUNTO DEL TRABAJO

A pesar de su amplio acuerdo sobre la política actual, los tres funcionarios de la Fed que hablaron el jueves estaban muy lejos de un acuerdo pleno sobre la rapidez con la que la tasa de desempleo va a caer y dónde es probable que vaya la inflación, lo que sugiere que podrían impulsar políticas muy diferentes en los próximos meses.

Se espera que un informe del gobierno el viernes muestre que el desempleo se situó en un 8,2 por ciento en abril, cerca de donde ha estado durante los últimos dos meses. La inflación se ha mantenido cerca de la meta de la Fed del 2 por ciento durante los últimos cinco años.

Williams predijo el jueves que la tasa de desempleo sólo caerá a un 7 por ciento hacia finales de 2014.

Plosser estimó que un 3 por ciento de crecimiento podría reducir el desempleo al 7 por ciento para finales del próximo año, y hablando a principios de esta semana, dijo que la Fed podría tener que elevar las tasas tan pronto como a finales de este año o principios del siguiente.

Williams y Lockhart son miembros votantes este año del panel de política monetaria de la Fed y ambos apoyaron la decisión del banco central el mes pasado para mantener su orientación de que las tasas tendrán que permanecer bajas hasta fines del 2014. El próximo voto de Plosser vendrá en el 2014.

La divergencia de opiniones parecía tener su origen en las percepciones contradictorias sobre el funcionamiento del mercado de trabajo.

Williams y Lockhart culparon al flojo crecimiento y la floja demanda por la restringida creación de empleo, minimizando el impacto de los cambios estructurales como los desajustes entre las necesidades del empleador y las habilidades de los trabajadores que pueden surgir cuando la tecnología cambia rápidamente.

Ambos dijeron que creen que la actual tasa de desempleo está muy por encima de los niveles normales, y vieron a la inflación permaneciendo baja como resultado.

Plosser sostuvo que el mercado de trabajo está conformado por “un enorme número” de factores fuera del control del banco central, incluyendo las innovaciones tecnológicas y la política fiscal, que hacen que sea imposible adivinar cuánto más la tasa de desempleo puede caer antes de que las presiones inflacionarias comiencen a emerger.

Plosser predijo que la inflación podría subir un poco por encima del objetivo de la Fed del 2 por ciento en los próximos dos años.

Plosser señaló que sólo cuatro de sus compañeros de la Reserva Federal ahora creen que la Fed debe primero subir las tasas después del 2014, frente a seis en enero. Dijo que tales cambios en las declaraciones de las proyecciones económicas del banco central son claves importantes para la política futura.

Fuente: Reuters

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