Nueva Democracia busca coalición pro rescate griego

El líder conservador griego inició conversaciones para formar un Gobierno el lunes, luego de ganar una elección que le dará la misión de imponer duras medidas de austeridad en una economía al borde de la bancarrota, pero conteniendo las crecientes tensiones sociales.

El líder de Nueva Democracia, Antonis Samaras, tenía previsto reunirse con Evangelos Venizelos, jefe del partido socialista PASOK, a las 1500 GMT, después de recibir un mandato para formar un Gobierno de parte del presidente.

El otrora poderoso PASOK, ahora reducido a un tercer lugar luego del meteórico ascenso del partido de izquierda radical SYRIZA, dijo que apoyaría a Samaras, pero aún no decidió si se sumará al Gobierno o sólo le ofrecerá apoyo parlamentario.

La ajustada derrota sobre SYRIZA generó alivio en la zona euro, cuyos países sostienen que el futuro de Grecia en la divisa común depende de que cumpla con las condiciones exigidas en el rescate.

SYRIZA había dicho que cancelaría el acuerdo alcanzado en marzo con los prestamistas internacionales para evitar la bancarrota.

Los líderes europeos interpretaron la victoria de Samaras como una aversión a la catástrofe. Pero el alivio inicial en los mercados financieros se desvaneció a las pocas horas de la apertura del lunes.

Samaras aún quiere un acuerdo mejor. Si bien dijo que Grecia cumplirá con las condiciones, agregó: “Simultáneamente vamos a tener que hacer algunas enmiendas necesarias al acuerdo de rescate, con el fin de aliviar el profundo desempleo y las enormes penurias del pueblo”.

El pequeño partido Izquierda Democrática indicó que apoyaría a Samaras si el acuerdo de rescate fuese suavizado.

En tanto, el líder de SYRIZA, Alexis Tsipras, de 37 años, volvió a descartar formar parte de un Gobierno de coalición pro rescate.

Alemania, la mayor economía de la zona euro, no se mostró dispuesta a aceptar más que cambios menores en el plazo de algunas de las metas del paquete de 130.000 millones de euros (164.000 millones de dólares) acordado con la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional.

Con casi el 100 por ciento de los votos escrutados, Nueva Democracia obtenía un 29,7 por ciento, el izquierdista SYRIZA, un 27 por ciento y PASOK, un 12,3 por ciento.

El premio de 50 escaños extra que recibe el partido más votado permitiría a Nueva Democracia y PASOK obtener 162 de los 300 escaños que tiene el Parlamento. Sumando a la Izquierda Democrática, quedaría con una mayoría más cómoda de 179 bancas.

“El resultado mostró que la gente quiere el euro, pero la sociedad sigue dividida. SYRIZA será una oposición militante, posiblemente complicando los esfuerzos del nuevo Gobierno”, dijo un destacado funcionario de Nueva Democracia en condición de anonimato.

“El nuevo Gobierno debe ofrecer un desarrollo positivo pronto -un alivio de los términos del rescate o una señal positiva en la economía- o la gente perderá la confianza en una semana”, agregó.

SE EVAPORA EL ALIVIO EN LOS MERCADOS

En los mercados, la confianza fue aún más efímera. Aunque el índice FTSEurofirst 300 subió un 1,1 por ciento en la apertura, las ganancias se evaporaron a las dos horas, cuando los problemas latentes de la zona euro devolvieron a los inversores a la realidad. El alza del euro también se evaporó.

El nuevo Gobierno podría recibir algo de ayuda de los 17 miembros del bloque, que están aliviados de que Grecia ya no esté en peligro de abandonar el euro.

Sin embargo, los líderes europeos no ofrecieron grandes concesiones en los términos del rescate, que obliga a Grecia a hallar 11.700 millones de euros en recortes en junio para recibir un nuevo pago. Atenas tiene fondos suficientes para subsistir unas pocas semanas si no recibe más ayuda.

El ministro de Relaciones Exteriores alemán, Guido Westerwelle, dijo que la parte esencial del acuerdo “no es negociable”, pero aclaró que los acreedores podrían ser flexibles en el plazo de algunas metas fiscales debido al tiempo perdido en la campaña.

“Estamos dispuestos a hablar de los tiempos, ya que no podemos ignorar las semanas perdidas y no queremos que la gente sufra por eso”, dijo a la radio alemana el lunes.

A pesar de la derrota, Tsipras se mostró entusiasmado con la elección y declaró que había demostrado que los griegos rechazan la austeridad. “No deberíamos desperdiciar eso”, aseguró.

Subrayando la potencial inestabilidad en Grecia, el ultraderechista Amanecer Dorado repitió el éxito alcanzado en las elecciones de mayo al recibir 18 escaños y posicionarse como una fuerza política relevante.

Fuente: Reuters

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